miércoles, 15 de julio de 2015

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El secreto de una relación duradera es mantenerla privada


Mientras menos sepan de tu relación, más durará”. Hace poco escuché esta frase y me dejó pensando… Lo primero que me vino a la mente fueron las típicas parejas que todos tenemos en Facebook y que comparten absolutamente todo lo que hacen. Su relación es más pública que la vida de una Kardashian… que si se fueron de viaje, que si salieron a cenar, que si cumplieron meses, que si corrieron un maratón juntos, que si les mandaron flores…
Y luego están los que le invaden el perfil al otro para hacerse presentes y apagar cualquier velita que esté por ahí. Están también los que presionan para que les demuestren amor públicamente, los que siguen actuando como solteros para mantener sus opciones abiertas o a los que les dan flojera las redes sociales.
Y yo me pregunto… ¿Qué es lo mejor? ¿Compartir o mantenerlo entre dos? Yo creo que la respuesta está en la intención. No es que esté bien o esté mal, lo importante son las razones que hay detrás. Cuando lo hacemos por emoción, porque nos nace y porque auténticamente lo sentimos, es válido. Pero cuando lo que nos mueve es marcar territorio, que la gente nos envidie o admire, ahí debemos cuestionarnos qué tipo de relación queremos… ¿Estás con él por las razones correctas o es sólo show?
Si estás en una relación donde exiges que te DEMUESTREN que te aman, entonces significa que no lo tienes claro o que dudas de lo que sienten por ti. El amor más bonito es el que se expresa en libertad, ¿de qué sirve que te escriban poemas y que tengan mil detalles, si fue porque tú lo forzaste?
Otro punto importante es el equilibrio. Está bien compartir de vez en cuando, pero también está padre guardar cosas sólo para ti y tu pareja. A mí me gusta el misterio, siento que crear esa complicidad con la pareja es saludable. Las relaciones son como plantitas que hay que cuidar y proteger, cuando expones todo lo que haces frente a todos, estás poniéndolo en riesgo. Cuando una relación es buena, no hace falta restregar ni demostrar nada: en nuestra cara y ánimo se nota.
Mi novio, por ejemplo, que tal vez me mate cuando lea esto, no es del tipo que manda cartas o mensajes de amor todo el tiempo, no publica cada paso que damos en Facebook, ni postea cosas en el muro… Y aun así, yo me siento querida. Sé que aunque él no haga lo que otros hacen o esperan, cuando lo veo a los ojos, me siento querida. No mido su amor por lo que habla de nosotros, sino por lo que como pareja hemos logrado y aprendido. Y esas son cosas que no caben en 140 caracteres…
Y tal vez ese es el secreto de una relación duradera: no se trata de que publiquen, demuestren o griten a los cuatro vientos que nos quieren, sino de que realmente nos sintamos queridas. O como bien dice Platón: “El hombre que siente mucho, habla poco”.
Originalmente publicado en Esto es Púrpura