miércoles, 26 de marzo de 2014

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Entrevista a la maravillosa Hada Madrina: Rosetta Forner

Hola Chicas!!
Hoy estamos de manteles largos con la entrevista de la increíble coach, terapeuta, trainer PNL  (Programación Neurolingüística) y escritora Rosetta Forner. Estoy segura que lo que nos contó será de gran utilidad para todas. Sigan leyendo chicas...

Hola Rosetta. Antes que nada, muchas gracias por la oportunidad de entrevistarte. Tus libros han sido un salvavidas en momentos difíciles y por eso es tan importante para mí compartirlo y que más mujeres te conozcan.

Platícanos un poco sobre ti, ¿Cómo fue qué comenzaste a escribir? ¿Siempre tuviste claro lo que querías hacer?
De pequeña escribía cuentos, inventaba historias. Sin embargo, abandoné mis ‘historias’ cuando estando en la Universidad, empecé a trabajar en una agencia de publicidad. Olvidé el ser periodista, y me convertí en publicista. De ahí pasé a la Sociología y a realizar ‘informes de mercado’. Pero había algo en mi alma tan poderoso, que acabó por abrirse paso hasta la superficie de nuevo, y cuando empecé a estudiar PNL en California, se abrió la puerta y empecé a escribir ALAS DE LUZ, y poco después PNL LA LLAVE DEL ÉXITO (era 1995). Lo que siempre tuve claro es que era hada y que había venido a enseñar a la gente a ser feliz. Mi misión la tuve clara desde siempre. Luego añadí estudios (formación académica), vivencias… y muchas varitas mágicas.

¿En qué te inspiras para lograr historias con las que tantas mujeres en todo el mundo nos sentimos identificadas?

En la vida misma. Tengo muchas amadrinhadas, y amadrinhados. Empero, soy una gran observadora de la realidad que me rodea, sé captarla, interpretarla, y luego de digerirla, la presento muy estructurada y lista para ser aprovechada por las mujeres que me leen. Además, en PNL aprendí conscientemente que existen las posiciones perceptuales (posiciones desde la que observamos y vivenciamos la realidad), y a mí se me da muy bien tanto el ponerme en el lugar del otro –segunda posición, esto es, empatizo muy bien. Robert Dilts solía decir: “rapport means Rosetta, and Rosetta means rapport”. “Empatía significa Rosetta, y Rosetta significa empatía”-, como el ser observadora –metaposición-. Asimismo, trabajando con Judith DeLozier (mi otra trainer de PNL*), averigüé que mi alma es la que escribe, o sea, que lo mío es talento o inspiración. Cuando un libro está listo para ser escrito, se abre paso. Lo mío es inspiracional basado en la realidad que, al fin y al cabo, es la mejor de las fuentes inspiracionales. Me basta con escuchar a las mujeres para empatizar con sus ‘anhelos, sueños, pesares, deseos y metas’. Todas las mujeres del mundo latimos un mismo corazón. A todas nos han pasado cosas similares. A todas nos han amado, dejado y roto los sueños. Y todas necesitamos que alguien nos cuente cómo hacer para que nos salgan alas en el alma.  

¿Qué recomendarías a las mujeres que se sienten presionadas o incompletas hasta llegar al altar o tener al menos una pareja? Cuéntanos un poco sobre el concepto que manejas llamado “referencia interna”.

Que escuchen a su alma, y que sí no están convencidas, si creen que no es la persona de sus sueños, que no se conformen con la ‘opción menos mala’ porque en la vida hay que aspirar siempre a lo MEJOR. Si atendemos a nuestra REFERENCIA INTERNA (RI), es decir, escuchamos al corazón de nuestra alma, sabremos lo qué es lo más indicado para nosotras. Tener pareja no debería ser la meta para ninguna mujer. La verdadera meta tendría que ser la de ser ella misma, feliz, llevando las riendas de su propia vida a su aire, sin traicionar su integridad y acorde a sus principios. Cuando vivimos acorde a la RI, nos dedicamos a quedar bien con nosotras mismas, y no nos importa el qué dirán. Por consiguiente, casarse o relacionarse con un hombre sin amarle equivale a no amarse a sí misma, y eso es el más grave de los pecados que una mujer pueda hacerse a sí misma. Es una manera de decirse que no merece la pena, o sea, que debe lanzarse a una relación sin verdadero amor porque ahí afuera no hay nadie maravilloso que la esté buscando. Emparejarse con cualquiera -por el hecho de presionarse a sí misma con las presiones de la sociedad-, es certificar que no existe el alma gemela, ese alguien maravilloso que la habla a nuestra alma, y con quien si merece la pena compartir nuestro ser y nuestra vida. Una vida vivida en la mentira es fuente de conflictos, depresiones, malestares vitales e incluso enfermedades. A la corta se queda bien con la sociedad (yo la he bautizado como ‘Club del Redil’: CdR), pero fatal con una misma. Una vida sin amor, no es vida. La RI al fin y al cabo, es el teléfono directo con el alma. Y el alma nunca nos miente. Todo esto lo he contado en LAS REINAS SON DEL PLANETA QUE LES DA LA GANA (Zenith), o LA MALDICIÓN DE EVA (Planeta), o PÍDEME LA LUNA (Planeta).

A diferencia de otros libros donde se enumeran listas específicas de cómo debemos ser y actuar para conseguir el amor o éxito profesional, en tus libros promueves la autenticidad. ¿Por qué consideras que es tan importante “tener bien puesta la corona”?

Sí, eso es parte de mi originalidad. Mientras los otros autores de libros de ‘autoayuda’ (self help) o desarrollo personal basan sus libros en ‘dar consejos’, yo considero que lo verdaderamente provechoso y práctico es enseñarle a la gente a ser ella misma, a valorarse, a romper con las normas o ‘cadenas’ impositivas del CdR. Si no aprendemos o nos decidimos a ser nosotras mismas, la vida no merecerá la pena ser vivida. Obviamente, vegetaremos, seremos algo así como ‘zombies psicológicos’, pero no tendremos verdaderas vidas. Los consejos son como ‘prendas’ que nos ponemos, disimulan pero no remedian ni cambian nada. Por eso yo apuesto por el valor de la autenticidad. Es más, cuando se trata de la pareja, si dos personas se relacionan desde la autenticidad podrán sumar, complementarse, reforzarse mutuamente. Sin embargo, si las personas no se atreven a ser ellas mismas, si hombres y mujeres se ponen una máscara (persona en Griego), falseando quienes son, fingiendo una personalidad o unas ideas o principios que no poseen, no pueden construir una relación firme, sólida, sino una que se tambaleará al menor contratiempo. Las mujeres, más que los hombres, esconden su verdadero yo en pro de conquistar a un hombre, y eso es un error garrafal, o como decimos en España: ‘pan para hoy, y mucha hambre para mañana’. Pasarse la vida ‘dentro de un disfraz’ acaba por cansar cuando no enfermar a cualquiera. Si una mujer conquista a un hombre fingiendo ser quién no es, ¿cómo puede saber que él la ama de verdad si ella lleva un disfraz? Es más, ¿qué pasaría si ella se quitase el disfraz y se dedicase a ser ella misma? Lo más probable es que él tampoco le gustase, puesto que su verdadero yo no se habría sentido atraído por el mismo tipo de hombre que su ‘disfraz’ o mentira. Fingiendo quién no somos, no sólo atraemos personas que no le hablan a nuestra alma, sino que también nos sentimos atraídos por personas con las que no compartimos principios ni valores. En resumen, un desastre. Mientras que siendo auténticamente quienes somos, podemos sentirnos atraídas y atraer a personas que le hablen a nuestra alma, con las que podremos construir relaciones plenas de sentido. La autenticidad es el ‘ponerse la corona’, metáfora de enarbolar la autenticidad como bandera de diferenciación y posicionamiento vital. Quien ame a tu autenticidad, te amará a ti, a tu alma. Y eso es el mejor amor que pueda existir.



¿Qué opinas de esas frases tan comunes como: “todos los hombres son iguales” o que “ya no quedan hombres buenos”, “todos los buenos están comprometidos o son gays”?

Que son mentira, una manera de marear a las mujeres. Si una mujer cree en ella, y tiene clarísimo que merece la pena, que es valiosa y que es única, singular y no ‘igual a las otras’ (compartir el género no nos hace copias o clones las unas de las otras. Esto es igualmente válido para los hombres), a la fuerza tiene que creer en que exista un hombre valioso como ella. No creerlo sería paradójico y le restaría fuerza a su creencia. Muchas mujeres usan eso del ‘todos los hombres son iguales’ para no asumir su cuota de responsabilidad en una relación que no ha funcionado, o en un ‘no encontrar pareja’. A las mujeres damiselas (sinónimo de inmaduras), les es más fácil sacar el dedo acusador (‘acuseiner’), y señalar a los hombres como culpables, en lugar de auto analizarse y plantearse “¿cómo he contribuido por acción y/u omisión a este resultado no deseado?” Sin embargo, la semilla de la solución está en plantearse esto último. Si la mujer averigua cómo contribuye ella a no encontrar ‘un hombre bueno que la ame’, no sólo dejará de echar la culpa a ellos, sino que encontrará paz y seguramente acabará por encontrar pareja. Eso es lo que sucede cuando dejamos de culpar a los otros y asumimos las riendas emocionales de nuestras vidas. La solución y las repuestas suelen estar dentro de nosotros. El mundo suele reflejar el cómo nos tratamos a nosotros mismos, ergo, si una mujer cree que no hay hombres buenos, eso es lo que NO encontrará. En mi último libro PIENSA COMO UN HOMBRE, SIENTE COMO UNA MUJER (Zenith/Planeta) he establecido trece tipologías de hombres en base a su conducta y actitudes vitales, y en EL ÚLTIMO SAPO QUE BESÉ (RBA) creé tipologías de hombres en base a su evolución o madurez emocional, estableciendo el concepto de ‘hombre metroemocional’, como paradigma de ese hombre al que todas las mujeres aspiran pero pocas se atreven a amar.


¿Qué aconsejarías a las mujeres  que se les dificulta el dejar ir, soltar el pasado, ex parejas, rencores, etc? ¿Cómo recuperarse de una decepción amorosa?

Que piensen en cómo quieren estar dentro de diez o veinte años, y que traten de visualizarse a sí mismas arrastrando una carga de varias toneladas durante todos esos años. Porque vivir una vida que no les hace felices, estar en una relación que las amarga, o tener dentro de su cabeza a una persona que ‘no paga alquiler’, es como arrastrar un peso enorme durante toda la vida. Cada uno de nosotros somos lo mejor que nos ha pasado, y no hay persona que se merezca que la tengamos en nuestra cabeza sin pagar alquiler. Es más, el odio a alguien, los rencores, no solucionan nada y sólo perjudica a quién los siente. Es estúpido, sin sentido, además de infructuoso. Hay que aprender a decir adiós, soltar. Si una persona se ama a sí misma, se liberará de odios, rencores, e historias varias. En mi libro más vendido LA REINA QUE DIO CALABAZAS AL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA (RBA), enseño o insto a las mujeres a dejar una mala relación amorosa para acercarse a ellas mismas. Nunca es tarde para ser feliz. Para recuperarse no hay nada como aprender a amarse, reconectarse consigo misma. Buscar motivos por los que alegrarse, tomarse el fin de una relación como una  oportunidad de aprender. Incluso para hacer cosas que se habían dejado aparcadas. Hay que mimarse, pero no lanzarse en brazos de otro hombre, pues eso sólo añade ‘sal a la herida’ cuando no retarda la curación de la herida o el aprender a sanear en nuestro interior ‘la habitación de las relaciones que no funcionan’. Recuperarse del final de una relación es similar a recuperarse de una enfermedad o accidente, que sea leve o grave tendrá que ver con la intensidad de la relación que ha terminado. Hay que pasar el duelo, llorar la pérdida pero no anclarse en ella, quedarnos con lo bueno, y convertir el final de la relación en una oportunidad para mejorar. A veces, lo que en principio es un ‘desastre’, acaba por convertirse en una gran oportunidad.

 En tu libro PNL La Llave del Éxito hablas del arte del reencuadre, ¿Cómo explicarías este concepto?

Consiste en darle la vuelta a las situaciones, encontrarle algo positivo al ‘problema’, convertir el problema en oportunidad… En todo mar de problemas hay una isla llamada oportunidad. Si contemplamos las situaciones o abordamos los problemas como ‘irresolubles’, nuestra mente se comporta como tal, esto es, no los soluciona, porque al determinar que un problema no tiene solución, nuestra parte creativa permanece inactiva. Para poder solucionar ‘casos’ tenemos que creer que somos capaces de ello y que hay una solución para todo, así se activa la parte creativa, y conseguimos practicar el Re-encuadre. Otra manera de explicarlo es imaginarse que las situaciones las podemos observar desde diferentes perspectivas o puntos de observación. Por supuesto necesitamos la creatividad y la imaginación para hacer esto, porque la parte crítica en nosotros elabora preguntas, plantea razonamientos, pero las ‘propuestas de solución’ pertenecen a la parte creativa (o ‘Dreamer’/Soñador en lenguaje PNL). Las personas que operan desde un crítico killer o ‘Torquematis’ (ver libro PÍDEME LA LUNA), predeterminan los resultados. Consecuentemente en su vida se suele dar la profecía autocumplida (self fullfilling prophecy): así creo que será, así será. Las personas somos muy congruentes con nuestras creencias (beliefs), y nos convertimos en aquello en lo que creemos. Para poder ‘darle la vuelta’ a las situaciones, hay que asumir que ‘todo tiene solución’ y que ‘si otro puede, yo también’. La vida es un abanico de posibilidades, de multi soluciones.
Asimismo, pueden probar a observar el problema desde los ojos o la perspectiva de otra persona, algo así como ‘si yo fuese tal persona… ¿cómo percibiría esta situación? ¿Qué solución le daría? Un millón de gracias hadadas por haberme dado la oportunidad de contarle todo esto a tus ‘fans’ de LA CHICA BIEN. BESOS HADADOS Rosetta Forner

Te invito a visitar -> Videos de Rosetta y -> Información de Rosetta Forner

Ponle amor,
La Chica Bien