lunes, 2 de diciembre de 2013

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Lo bueno de los hombres malos


Chicas,
Para las que llevan un tiempo leyendo el blog, sabrán que siempre estoy buscando el lado bueno de las situaciones por más complicadas o desagradables que puedan parecer. Hoy quiero hablar de los hombres malos, mejor conocidos como "patanes". Creo que todas en algún momento nos hemos topado con alguno. Algunas nos hemos ido hasta el fondo con ellos, hemos entregado nuestro corazón completo y hasta más. Tal vez hubo señales, tal vez nos supo enamorar con promesas y palabras o quizás nos dimos cuenta desde un principio y pensamos que con nosotras la historia sería diferente.

Creo que este sentimiento puede ser mejor ilustrado con el comienzo de la canción I knew you were trouble de Taylor Swift:
"Pienso que parte de mí sabía al segundo que lo ví que ésto pasaría. En realidad, no es algo que él haya dicho, o hecho. Era la sensación que ésto envolvía... Quizá él lo sabía, cuando me vio. Supongo que perdí el equilibrio. Pienso que la peor parte de todo esto no fue perderlo a él, sino perderme a mí."
Pero no te preocupes, hay luz al final del camino. Hace poco escuché una frase que aplica perfecto en estos casos:"Se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio y ausencia para valorar la presencia." Y creo que algo parecido sucede con los hombres en nuestra vida. Difícilmente tenemos la capacidad o madurez para valorar a alguien sin antes conocer (no necesariamente en carne propia, a veces los testimonios de nuestras amigas son más que suficientes) a un "hombre malo". 

Y no me malinterpreten, tampoco estoy diciendo que todas por regla debemos salir con patanes. El punto es que si te sucede, sepas que fue una lección. Que al final no fue lo que esperabas pero te ayudó a aprender de ti, a valorarte y a darte cuenta de lo que no estás dispuesta a tolerar. Hay un montón de cosas que podemos sacar de estas experiencias. Un día puedes escribir un artículo sobre eso, por ejemplo. :)
Una amiga una vez me dijo que aquello que buscamos en los demás, debemos dárnoslo a nosotras mismas primero. Por ejemplo, si busco que alguien se comprometa conmigo, debo comprometerme en todos los aspectos de mi vida. Cumplirme a mi misma lo que prometo. 
Eso sí, es súper importante hacer una pausa y reflexionar en qué forma pudiste contribuir a esa situación. Es decir, tal vez la presión social, una baja autoestima, el acelere, etc, fueron catalizadores de tu caída en sus redes. Una vez tengas identificadas las posibles razones, decide cómo vas a actuar a partir de ahora. Esto ayudará a no caer en patrones. 
Los hombres malos en mi vida, me ayudaron a darme cuenta de que soy más fuerte y valiente de lo que pensaba y por esa razón les estaré eternamente agradecida. 
Definitivamente no sería la misma sin ellos. Pero lo más importante que el Mr. Equivocado hizo por mí (aún sin saberlo) fue prepararme para Mr. Correcto. 

Como siempre les digo: Una Chica Bien no se hace la víctima, ni la probrecita. Ella toma responsabilidad en lo que le sucede. Encuentra lo bueno en lo malo y con eso agarra fuerzas para seguir avanzando.

Por último quiero cerrar con esta frase: "Alguien a quien una vez amé me regaló una caja llena de obscuridad. Me llevó años comprender que esto, también era un regalo." -Mary Oliver

Ponle amor,
La Chica Bien