jueves, 25 de abril de 2013

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Deja de compararte

Que tu mejor amiga se comprometió, tu vecina se va de vacaciones a Europa, a la compañera de trabajo la ascendieron de puesto, que tu ex novio ya anda con otra. Que todos alrededor parecen tener bien clarito lo que quieren y tú sigues perdida.  Que avanzan y tú te sientes estancada.  Y es que volviste a romper la dieta, tus deudas parecen no tener final y por más que trabajes duro no te sientes reconocida. ¿Te suena familiar? Entonces sigue leyendo.

¿Por qué compararte con otros? Nadie en el mundo entero puede hacer un mejor trabajo en ser tú, que TÚ.
“Un tulipán no trata de impresionar a nadie. No se esfuerza por ser diferente a una rosa. No tiene porqué. Ya es diferente. Y hay lugar en el jardín para cada rosa. Tú no tuviste que esforzarte por hacer que tu rostro fuera diferente que el de otros en el mundo. Eres única porque así fuiste creada.” Marianne Williamson
Y es que siendo realistas, ¿Qué tan seguido nos comparamos con personas menos afortunadas que nosotros? Tal vez de esta forma podríamos apreciar nuestras circunstancias y todas las bendiciones que hay en nuestra vida. Sin embargo, tendemos a mirar a los que parecen tener eso que deseamos.
¿Qué pasaría si comparas las fortalezas de alguien con tus debilidades? Lo más probable es que el resultado no te haga sentir bien. Y sin embargo lo hacemos, tal vez inconscientemente. Aún cuando comparemos nuestros talentos con los de otras personas siempre habrá alguien mejor o peor.
Nadie más que tú sabe lo que has pasado y cuánto te costó llegar hasta dónde estás hoy. Y partiendo de esa idea, podemos redirigir la atención hacia una comparación más sana que nos permita sentirnos motivadas. Trae a tu mente lo que eras hace un año o incluso hace algunos meses y la persona que eres hoy. Piensa en lo que sabes o puedes hacer ahora y que antes ni siquiera imaginabas posible. Lo que has aprendido, superado, el bien que has hecho a los demás, tus logros. Es hora de enfocarnos en las cosas positivas y darnos crédito. Si tú no te reconoces nadie más lo hará. La única comparación justa eres tú misma.
Y es que si lo piensas no tiene ningún sentido compararte con otros. Imagina a una persona introvertida que se siente feliz disfrutando su soledad. ¿Qué ganaría comparándose con alguien que se aburre a los minutos de estar alejado de los demás? Somos diferentes. Tenemos sueños, necesidades e intenciones distintos.
Ser capaz de mirarte en el espejo y reconocer tus virtudes es esencial para conseguir el éxito.
Sigue estos pequeños consejos para disfrutar de una vida mucho más plena: 
1.   Concientización
La mayoría de las veces compararnos se vuelve algo tan natural que dejamos de notarlo. Volvernos conscientes  nos permite lidiar con esta conducta y hacer algo al respecto.
2.   Detente
Una vez que te das cuenta de estos pensamientos, respira profundo y déjalo ir. No te sientas mal, simplemente suéltalo y piensa en algo más. Como dice Karen Berg: “La palabra que más debemos usar es NEXT”. A lo que sigue. No hay tiempo para quedarnos estancadas.
3.   Reconoce tus bendiciones y fortalezas
Una de las cosas que más me han ayudado en momentos de confusión es pensar en las cosas buenas que hay en mi vida y las personas que tengo de mi lado. Enfócate en lo que tienes no en lo que careces. Piensa en tus talentos y fortalezas. Celébralas. No para presumir sino para sacarles el mejor provecho.
4.   Acepta la imperfección
Está bien no ser perfectos. Se vale equivocarnos, cambiar de opinión y volver a empezar. De hecho esa imperfección es lo que te hace ser TÚ, ser única.  
5.   Siéntete bien con los triunfos de los demás
Desear para los demás lo que quieres para ti es un gran mantra que te llevará a sentirte feliz y en paz. La gente que se siente mal por el éxito de otros tiende a tener dificultad para disfrutar su propia vida. Cada quien está peleando su propia batalla y cuando triunfan es un alivio y usualmente el resultado de trabajar duro. Es muy importante recordar que sus triunfos no son a costa tuya ni te quitan nada a ti. Cuando el sol sale, para todos sale.
6. Ámate completa y profundamente
Si sigues queriendo lo que tienen los demás nunca tendrás suficiente. Piensa que lo que eres y tienes hoy es suficiente. Aprender a ser compasiva contigo misma, a hablarte bonito y a convertirte en tu mejor fan.


“Amar es dejar de comparar”-Bernard Grasset

Ponle amor,

La Chica Bien